Más detalles de explosión

Propietario del “Lady Godiva” espera informe

G.T.V.

2022-08-05T07:00:00.0000000Z

2022-08-05T07:00:00.0000000Z

Compania tipografica Yucateca

https://dydigital.com.mx/article/282939569060232

YUCATÁN | SUCESOS DE POLICÍA

PROGRESO .— El barco pesquero “Lady Godiva” tenía un tanque estacionario en el techo de la caseta, así que se presume que una fuga de gas butano y la acumulación de otros gases adentro de la embarcación habrían causado la explosión ocurrida del lunes pasado a la 1 p.m. Ayer, al cuarto día del estallido, todavía no se emitía un dictamen sobre las causas de la explosión que cobró la vida del motorista y también dejó como pérdida total ese barco de la flota mayor, propiedad del armador Saúl Madera, vecino de la comisaría meridana de Komchén. El motorista quedó atrapado en el compartimiento de la máquina cuando sobrevino la explosión. Los daños también son materiales, ya que el costo del barco, de casco de madera, es de $2.5 millones, informó ayer su propietario. Pero también hay pérdidas en combustible, víveres y artes de pesca, pues el barco estaba avituallado para zarpar a la pesca de pulpo. Solo en el avituallamiento y en los anticipos de viaje a los pescadores, las pérdidas suman unos $400,000. Saúl Madera expresó que de ocho barcos que tiene, ahora le quedan siete, pues el “Lady Godiva” quedó seriamente dañado y sería pérdida total. Por eso urge que la Fiscalía estatal lo libere y dé la orden para que lo saquen y suban a un varadero, a fin de que lo revisen y se pueda ver todos los daños que tiene, indicó. Sorpresa Recordó que el día de los hechos, el pasado lunes 1, se encontraba en el barco donde se realizaban los preparativos para que zarpe a la pesca de pulpo; la tripulación era de 16 pescadores, más el cocinero y el patrón. No todos estaban en la embarcación, sino únicamente el personal que labora con su empresa. Saúl Madera indicó que su personal siempre cocina en los barcos para que coman los trabajadores, y así se hacía el lunes pasado. Ese día acababa de bajar del barco para dirigirse a hacer unas compras. Cuando escuchó la explosión, Saúl Madera quedó sorprendido, no se explicaba qué había pasado, todo fue confusión e incredulidad. Murió el motorista, un tripulante cayó a la dársena y el barco quedó casi hundido. Tal vez hubo una fuga de gas, aceptó, y eso habría causado el siniestro, pero, a falta de un informe oficial, “no se sabe nada, ni se sabrá qué hacía el motorista en el cuarto de máquinas”.—

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